Una de las leyes en materia de aborto más duras del mundo, en vigor en Irlanda del Norte durante 158 años, se ha derrumbado el 22 de julio ante una votación en el parlamento de Westminster, que también aprobó una ley que reconoce el matrimonio igualitario.

La iniciativa legislativa fue tomada por el Parlamento de Londres ya que, desde principios de 2017, Irlanda del Norte carece de un gobierno y un parlamento. Si para el 21 de octubre los dos partidos principales de Irlanda del Norte no llegan a un acuerdo, ambas medidas serán definitivas.

Las dos normas aprobadas en Westminster entrarán en vigor a principios de 2020, no obstante, desde el 22 de octubre de 2019 la interrupción del embarazo ya no será un delito y los procedimientos judiciales en curso, a esa fecha, se cancelarán.

Hasta el 22 de julio, la interrupción del embarazo estaba prohibida -a excepción de casos de peligro para la vida de la madre- por la ley de delitos contra la persona de 1861 que, aunque nunca se aplicaba, sentenciaba cadena perpetua para quien se hubiera sometido a un aborto ilegal y quienes hubieran intervenido. Según Amnistía Internacional, más de 60000 mujeres y niñas norirlandesas han tenido que viajar a Inglaterra desde la década de 1970 para tener acceso a servicios de aborto legales y seguros.


Traducción del italiano por Melina Miketta