Te invito a compartir una especulación, una manera de mirar los acontecimientos de Cataluña con un poco de distancia, sin que ello implique un desmerecimiento de los saltos evolutivos de auto-organización colectiva, de la no-violencia como fuerza emergente y de una nueva espiritualidad, como factores imprevisibles en todo proceso.

Cataluña pretende vivir al margen de las cuestiones geopolíticas, pero los atentados del mes de agosto fueron la inesperada antesala del “procés” –¿Casualidad? ¿Quién sabe?

En esa barbaridad de mal gusto, que en esta ocasión tocó a Cataluña, habían muchos ingredientes comunes de otros atentados, como son los ya famosos documentos de identidad que aparecen en vehículos o quemados «a medias», igual que en el derruido World Trade Center, o tras los ataques a la redacción de Charlie Hebdo , o en la matanza en el mercadillo navideño de Berlín.

Aún a riesgo de ser tildados de “conspiranoicos” la prensa en general no pasó por alto la lista de cosas extrañas en los atentados yihadistas.

http://www.publico.es/politica/incognitas-incongruencias-errores-aviso-espionaje-eeuu-mossos.html
http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/24/5925430de2704edc638b45c0.html
http://www.lavanguardia.com/politica/20170831/43935329826/govern-cia-mossos-atentado-rambla.html
https://elrobotpescador.com/2017/08/21/es-posible-un-segundo-atentado-de-falsa-bandera-en-cataluna/
Restos quemados del pasaporte y el carné de conducir de Mohamed Hichamy, uno de los abatidos en Cambrils, y del pasaporte de Younes Abouyaaqoub, el autor material del atentado de Barcelona.

 

Tres consecuencias llamativas de los atentados fueron:  1-la resonancia internacional a través de unos atentados en focos turísticos multinacionales,  2-el choque de competencias entre la policía autonómica y la estatal, 3-la respuesta popular masiva no violenta e incluso espiritual.

Hipótesis inciertas

La pasada semana en una entrevista en RAC1 Daniel Estulin lanzaba varias insinuaciones. Entre ellas, que la CIA y la OTAN, así como ciertas élites de poder habrían apoyado secretamente la independencia de Cataluña. Citó el nombre de George Soros, por ejemplo. Observó que la “revolución catalana” guarda similitud con otras orquestadas por la CIA en Europa del Este desde finales del siglo pasado.

En cuanto a las posibles futuras alianzas una vez alcanzada la independencia, Estulin apuntaba hacia Israel, como un elemento importante. “Muchos judíos tienen dinero en Cataluña, es una alianza lógica», afirmó el analista ruso.

“España no pinta nada en ninguna parte. Es un país del tercer mundo. Es un estado en descomposición», añadió.

Cabe señalar que esta afirmación podría ser aplicada al concepto de “estado” en general, especialmente en la zona capitalista occidental en la actualidad.

“Tanto la regionalización de los mercados como la reivindicación localista y de las etnias, apuntan a la desintegración del Estado nacional” “…así como el proceso de las estructuras tiende a la mundialización, el proceso de humanización tiende a la apertura del ser humano, a la superación del Estado y del Paraestado; tiende a la descentralización y la desconcentración a favor de una coordinación superior entre particularidades sociales autónomas”, apuntaba Silo en el libro Cartas a Mis Amigos –tema que el pensamiento del Nuevo Humanismo desarrolló ampliamente.

En la entrevista, Daniel Estulin hizo también alusión a las imágenes de la represión policial, que escenificaron un uso de la fuerza gratuito y desproporcionado que socavó fuertemente la imagen de España ante el mundo y que produjo el mejor guion internacional para las aspiraciones soberanistas.

Desde esa comparación con otras “revoluciones”, Estulin considera que «no hay marcha atrás para el proceso independentista».

Balcanización de Yugoslavia, 1989 -2008

 

Sin afirmar ni negar las consideraciones del ex espía de la KGB, se habría de considerar también el fracaso de varias revoluciones de colores, así como las diferencias epocales de los países con los que se suele comparar a Cataluña en las tertulias.

Desde 1991 han aparecido en el mundo más de 35 nuevos países independizados. A menudo se hacen similitudes entre Cataluña  y algunos de estos nuevos países; Kosovo por ejemplo.

El 17 de febrero de 2008 Kosovo proclamó unilateralmente su independencia. Serbia, desde el primer momento, calificó el hecho como «secesión impuesta y unilateral» y, según su gobierno y su Tribunal Supremo consideró tal declaración sin ningún efecto jurídico.

Serbia acudió a la ONU para reclamar un dictamen sobre la ilegalidad de la iniciativa de Kosovo pensando que, en virtud de la ley, diría que no. Pero el 22 de julio de 2010, la Corte Internacional de Justicia se pornunció y dijo que: «la Declaración de independencia de Kosovo adoptada el 17 de febrero de 2008 no había violado el Derecho Internacional». En consecuencia Kosovo es hoy una gran base militar estadounidense.

Los bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia abrieron la puerta a los llamados “procesos de balcanización” en Oriente Medio y África, tratando de seguir un patrón similar.

Pero Cataluña, afortunadamente, no está en las mismas circunstancias; no existe por ejemplo una militarización del conflicto. Tampoco la OTAN tiene los mismos intereses geoestratégicos en el sur que en el este de Europa, por lo que resulta difícil creer que exista un plan oculto en ese nivel. Además la OTAN no se encuentra en un momento para aventuras, con EEUU amenazando con el abandono del bloque atlántico.

Amistades peligrosas… y conclusiones arriesgadas

Es constatable que “el procés” se disparó en plena efervescencia de las revoluciones de colores y primaveras en varios paises (2012-2013), cuando todos los medios internacionales al unísono decidieron hacerse eco de la “Diada Nacional de Catalunya” en 2013.

“Se preveía histórica y así fue. Una marea humana como nunca se había visto en Barcelona -se calcula que hubo un río de 3 kilómetros de gente ocupó todo el Passeig de Gràcia y la Via Laietana- colapsó este Onze de Setembre las céntricas calles de la capital catalana con distintas reclamaciones catalanistas, aunque con una mayoría aplastante favorable a la independencia de Catalunya”,  La Vanguardia. Fuera de Cataluña los medios internacionales lo calificaron como “la marcha independentista más grande de la historia catalana.” BBC, por ejemplo.

No es un ejercicio de teoría de conspiración, es simplemente la evidencia de las buenas relaciones de Cataluña con los medios de comunicación hegemónicos.

Pero hace 5 años las cosas se presentaban más o menos estables, antes de que Rusia, se sintiera amenazada críticamente por el despliegue de la OTAN en Europa de Este, las guerras en Ucrania con John McCain arengando a los nazis en Kiev y las alianzas pro ISIS de EEUU en Oriente Medio.

Estos acontecimientos llevaron a Rusia a dejar a un lado las cuestiones económicas para centrarse de lleno en las cuestiones de seguridad. Igualmente China y otros países no alineados al bloque atlántico se pusieron en guardia estableciendo alianzas y tratados de protección con Venezuela e Irán.

No obstante, con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump el retroceso de la hegemonía estadounidense se ha ido poniendo de manifiesto, en un clima de decadencia y confusión representado por su esperpéntico presidente, que supera a la ficción y a la caricatura.

Entonces, si hubiera un plan secreto para Cataluña, este habría sido trazado varios años atrás y podría estar navegando al azar sin dirección alguna.

Este domingo, Enric Juliana en su brillante artículo Atrapados en el estadio, comentaba:

¿Era Vladímir Putin la esperanza secreta de los estrategas del soberanismo? Cuesta creerlo, puesto que sus contactos iban en otra dirección. Alguien se ha equivocado en el comité invisible del soberanismo. Alguien ha calculado mal los posibles apoyos. Quizás alguien les ha engañado. Es probable que les hayan engañado. La nota del secretario de Estado Tillerson es concluyente.

Pero los medios de comunicación en Cataluña son bastante claros a la hora de polarizarse en el punto de vista geopolítico propagandístico occidental con su obsesión anti Rusia, entre otras cosas por lo que habrá que imaginar esas posibles alianzas en el otro color del tablero.

De otra parte, si no queremos aventurarnos, podemos observar otros planes de menor escala.

¿Qué se ha logrado hasta ahora? ¿Quiénes son los beneficiarios de la política catalana y española?  Sin duda los partidos nacionalistas, ya sean catalanistas o españolistas.

Por ahora los partidos nacionalistas ganan frente a esa otra política emergente que logró la alcaldía de Barcelona, Madrid y Valencia, que ha puesto en evidencia la complicidad del  PSOE como partido controlado por el mismo establishment que el PP. Por proceso y sobre todo por cualificación política, Podemos y sus derivados, estarían destinados a gobernar en España y con ello poder alcanzar acuerdos razonables en cuestiones territoriales, pero esta posibilidad se sale del guión en clave nacionalista.

Todo está en el aire, veremos qué pasa mañana…