Maidan y Guarimba: Las Imágenes se confunden. #Venezuela

Las llamas crepitan durante los enfrentamientos entre opositores y miembros de las fuerzas de seguridad, mientras transcurría la elección de la Asamblea Constituyente en Caracas.

Varios policías resultaron heridos luego de un ataque en el este de Caracas, mientras se desarrollaba la jornada electoral.

Un artefacto explosivo detonado en las inmediaciones de la Plaza Altamira dejó a varios funcionarios heridos, quienes se disponían a dispersar a los manifestantes violentos que han impedido el paso en la Avenida Francisco de Miranda, a la altura del municipio Chacao.

Según videos divulgados en las redes sociales, los agentes de orden público fueron despojados de sus motocicletas y estas quemadas en medio de la calle. Altamira, bastión de la oposición, se ha convertido en el foco más violento de las protestas.

​Los policías realizaban patrullaje de control para garantizar tranquilidad en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente que se lleva a cabo en el país.

Unos 19 millones de venezolanos estaban convocados desde las 6.00 hora local (10.00 GMT) de este domingo para elegir a 537 constituyentes (173 sectoriales y 364 territoriales) más ocho diputados de los pueblos indígenas, que ocuparán los 545 asientos de la Asamblea.

La oposición, que considera ilegal la convocatoria, prometió boicotear la elección.

El Gobierno sostiene que la Constituyente permitirá generar un gran debate nacional para dirimir las diferencias y encontrar una solución a la crisis política, económica y social que enfrenta el país.

Fiscalía de Venezuela confirma al menos 7 policías heridos tras explosión en Caracas

CARACAS (Sputnik) — El Ministerio Público de Venezuela investiga la explosión en Caracas que dejó al menos siete miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) heridos y cuatro motocicletas pertenecientes al cuerpo de seguridad fueron incineradas.

«Fiscal número 63 nacional investiga explosión ocurrida en las adyacencias de la Plaza Altamira este domingo 30 julio» publicó la fiscalía en la red social Twitter y agregó que «en el hecho resultaron heridos 7 funcionarios de la PNB y fueron incineradas cuatro motocicletas».

Al menos 11 fallecidos durante jornada electoral en Venezuela


CARACAS (Sputnik) — Al menos 11 muertos se registraron en Venezuela durante la jornada electoral por la Constituyente que aún continúa en medio de manifestaciones organizadas por la oposición.

«Comisionado Fiscal (número) 21 de Lara (oeste), para investigar muerte de Luis Zambrano (43), ocurrida este domingo 30 de julio; la víctima recibió un disparo en la cabeza durante una manifestación en la calle 54 con Pedro León Torres de Barquisimeto», indicó la fiscalía en la red social Twitter.

​Medios locales informaron que la víctima era reconocida en el estado Lara como un ciclista y maratonista.

El Ministerio Público informó también en Twitter que Angelo Méndez y Eduardo Olave murieron de bala cuando se encontraban en la Unidad Educativa Simón Rodríguez de la parroquia Jacinto Plaza, que funciona como centro electoral.

En el estado Sucre (norte) también se identificó otra víctima, Ricardo Campos, de 30 años de edad, quien participaba en una manifestación en el sector Vela de Coro.

Medios de circulación nacional informaron de la muerte de Iraldo José Gutiérrez y Marcel Pereira, así como de un joven de 19 años aún no ha sido identificado, los tres en el estado Mérida.

El diario El Universal reseñó que en el estado Táchira (oeste) desconocidos armados asesinaron este domingo al menor de edad Luis Ortiz, al joven Aldrián Romero y a un policía de 53 años, identificado como Albert Rosales.

El diario El Nacional, por su parte, informó que un funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana fue asesinado en La Grita, Táchira y fue identificado como Ronald Ramírez, sargento segundo adscrito a los comandos rurales.

Estas muertes se han producido en medio de un proceso que lleva adelante el Gobierno y el Consejo Nacional Electoral para la elección de los representantes de la Asamblea Nacional Constituyente, así como de los brotes de protestas en su contra.

Chavistas salen a votar en «defensa de la Revolución» en Venezuela

Los constituyentes que se elijan este domingo se encargarán de complementar una nueva carta magna que sustituirá la Constitución de 1999, impulsada por el expresidente Hugo Chávez.

La oposición venezolana concentrada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no postuló candidatos y califica la convocatoria fue hecha por el presidente Maduro de ilegal.

Desde que el Mandatario Nacional hizo la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente el pasado 1 de mayo, las protestas opositoras, que iniciaron en el mes de abril, se intensificaron dejando un saldo de más de cien muertos y miles de heridos.

Más de 100 máquinas electorales, quemadas en estados fronterizos de Venezuela

CARACAS (Sputnik) — Más de 100 máquinas de votación del Consejo Nacional Electoral (CNE) fueron quemadas por manifestantes opositores a la elección de los constituyentes en cuatro estados fronterizos, informó el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López.

«Más de 100 máquinas han sido destruidas en esos cuatros estados fronterizos del país alentados por los factores violentos de la oposición», expresó Padrino López durante una declaraciones ofrecidas al canal estatal Venezolana de Televisión.

El ministro indicó que, pese a los pequeños focos de violencia registrados en su mayoría en los estados Mérida, Táchira, Trujillo y Zulia, todos en la frontera con Colombia, la seguridad de los votantes está garantizada.

«Todos los procesos han salido pulcros hasta ahora, todo el país está en completa calma salvo los focos de violencia que se resisten a fortalecer la democracia a través del sufragio, a fortalecer el sistema republicano, a darle cumplimiento a la Constitución», aseguró.

Padrino López resaltó que se trata de un evento electoral que las ha sido revisado y asistido por las fuerzas armadas desde su primera fase.

En este contexto, instó a la población a salir a votar.

«Yo invito al pueblo a que salga de su casa, es preferible esto que el enfrentamiento, es preferible salir a votar que la guerra civil, es preferible esto que la guerra política», reiteró.

El ministro recordó a la población que está prohibido el uso de armas y alterar el orden en todo el territorio nacional.

Autoridades electorales de Venezuela prorrogaron una hora más jornada comicial

CARACAS (Sputnik) — El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anunció que extendía una hora más el funcionamiento de los centros de votación una hora su cierre, hasta las 19:00 hora local (23:00 GMT), alegando que había aún colas de ciudadanos para votar a los integrantes de una Asamblea Nacional Constituyente.

«Hemos decido extender el horario de votación por una hora más, y como siempre hasta que haya electores y electoras en la cola esperando ejercer el derecho al voto», dijo la vicepresidenta del CNE, Sandra Oblitas, en un mensaje transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión.

Oblitas aseguró que la decisión se tomó porque en horas de la tarde aumentó la concurrencia a las urnas, especialmente en las zonas en las que la jornada comenzó con hechos de violencia o amenazas de boicot.

Balance positivo

La rectora del CNE indicó que el primer balance de participación es positivo y recordó que el proceso electoral se ha desarrollado con total apego a las normas constitucionales.

«El balance que tenemos a esta hora es absolutamente positivo en términos de la participación, de la afluencia de este proceso electoral que hemos convocado el día de hoy», añadió.

Oblitas aseguró que estaban identificadas algunas regiones en las que ocurrieron incidentes y que serían reportados más adelante.

El jefe de campaña del oficialismo, Héctor Rodríguez, insistió también en la participación y el carácter pacífico de la jornada.

Fiscalía venezolana imputa a tres personas por robo de fusil y máquina de votación

CARACAS (Sputnik) — El Ministerio Público de Venezuela anunció que someterá a la justicia a tres personas que sustrajeron un fusil y una máquina de votación en el estado Zulia (oeste).

«Fiscalía 38° y 42° de Zulia imputarán a 3 personas que habrían sustraído un fusil AK-130, una pistola y una máquina de votación», expuso esa institución a través de un comunicado.

El incidente ocurrió en una escuela de Zulia donde funcionó un centro de votación este domingo, y los presuntos responsables son Yorkis Israel Gotera Reyes, de 29 años, César Rafael Cepeda Godoy, de 35, y un adolescente de 16 años, según la fiscalía.

La oposición terrorista impidió que miles de venezolanos pudieran votar

Fiscalía de Venezuela investiga asesinato a balazos de candidato a la Asamblea Constituyente

CARACAS (Sputnik) — El Ministerio Público de Venezuela informó que ordenó una investigación sobre la muerte del abogado José Félix Pineda, candidato a la Asamblea Nacional Constituyente por el sector comunas y consejos comunales, asesinado de varios disparos el 29 de julio en el estado de Bolívar (sureste).

«Fiscalía 4° de Ciudad Bolívar investiga muerte del abogado José Félix Pineda (39), ocurrida la noche de este sábado; un grupo de personas irrumpió en la residencia de la víctima ubicada en el sector Brisas del Sur Tres, y le propinó varios disparos», señaló la oficina en su cuenta de la red social Twitter.

Por su parte, el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) condenó el asesinato y exigió una inmediata búsqueda de los culpables.

«Rechazamos el asesinato del candidato a la Asamblea Nacional Constituyente, José Félix Pineda; exigimos del Ministerio Público (una) investigación oportuna sobre los responsables», publicó la organización no gubernamental en Twitter.

Opositores asesinan a tiros a un policía y un candidato en Venezuela… pero la votación a la Constituyente ya es un hecho

CARACAS (Sputnik) — El agente policial venezolano Oneiver Jhoan Quiñones Ramírez, de 30 años, murió a raíz de un disparo en la cabeza recibido durante una manifestación opositora en el estado Mérida (oeste).

«El Ministerio Público investiga la muerte del oficial jefe de la policía del estado Mérida, Oneiver Jhoan Quiñones Ramírez (30), quien resultó herido el 27 de julio en la avenida Centenario de la población de Ejido, municipio Campo Elías de esa jurisdicción», informó la fiscalía a través de un comunicado.

Esa institución designó a la fiscalía número cuatro de Mérida para investigar la muerte del funcionario.

El 26 de julio, otro hombre de 30 años fue asesinado en la misma zona.

La prensa nacional también reportó la muerte del coronel reiterado Eduardo Gil Rodríguez, de 53 años.

El hombre, según reseñó el diario El Nacional, murió tras resultar herido con un Fal, durante una manifestación en la que participaba en el estado Táchira (oeste), aunque el deceso aún no ha sido confirmado por el Ministerio Público.

Las muertes de Quiñones y Gil lleva a 112 la cantidad de víctimas desde que comenzaron en abril las protestas contra el Gobierno.

Varios periodistas de sucesos y la cuenta oficial de Idenna Barinas informaron del asesinato, este sábado en la noche, de José Félix Pineda Marcano, dirigente chavista y candidato a la Asamblea Nacional Constituyente. El repudiable hecho ocurrió en el barrio Brisas del Sur, en Ciudad Bolívar.

La cuenta oficial del Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) del estado Barinas, también informó y repudió el crimen. “Idenna Barinas condena el asesinato del compañero y amigo Félix Pineda Marcano en el estado Bolívar #NoALaImpunidad”, informaron en su cuenta Twitter.

Pineda Marcano era el candidato #3 en el sector Comunas y Consejos Comunales del estado Bolívar, era trabajador del Idenna y miembro de la Mision Niñas y Niños del Barrio.

El crimen fue informado por Pableysa Ostos, corresponsal en Ciudad Bolívar de varios medios privados, así como por Lysaura Fuentes, periodista de sucesos de El Cooperante, quien aseguró que “un sujeto se le acerco y le disparo hasta matarlo”. Otra fuente informó que “sicarios armados ingresaron a su casa, despojaron de teléfonos a todos los presentes y asesinaron a nuestro camarada”.

Venezuela: Crónica del paro que no fue

El escenario golpista, planteado por la derecha con el plan del gobierno paralelo y la violencia, parece a todo o nada. Cada día, entonces, es clave

Caracas iba a amanecer como ciudad sublevada. Eso se podía imaginar al leer las declaraciones de los dirigentes de la derecha [y la prensa burguesa extranjera]. Era el día uno del paro de 48 horas, una medida destinada a escalar la presión de calle para impedir las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente del próximo domingo 30 de julio. La realidad fue otra: Caracas se pareció a un día feriado en algunas zonas.

Al menos así lo fue en horas de la mañana. El este de Caracas, donde reside la mayor parte de la base social de la derecha, hubo poco movimiento. Negocios cerrados, autobuses a cuenta gotas, y una multiplicidad de trancas, tanto en urbanizaciones, como Boleíta, como en autopistas, como Prados del Este. Con un detalle: eran más escombros, basura, troncos, alambres, que gente. En algunas eran dos o tres personas, otras estaban desiertas. La sublevación prometida era en la práctica un juego de calles cerradas sin nadie.

El oeste de la ciudad presentó otra cara desde el inicio del día. Con menos actividad que de costumbre, lejos de parecer una ciudad en paro. Transportes, negocios, en su mayoría abiertos, circulación de gente, de una normalidad caraqueña en esta situación de conflicto prolongado.

Eran como dos ciudades, de espaldas una a la otra. El corte, como es habitual, era de clases.

Así transcurrió la mañana y el mediodía, en una calma que antecede la tormenta. Fue en horas de la tarde donde el escenario cambió, y entraron en escena los dos niveles de violencia que tiene organizada la derecha. El primero se desarrolló en Bello Campo, donde grupos de choque -“escuderos” bendecidos por curas y dirigentes como Freddy Guevara- fueron a buscar el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. El objetivo era generar el hecho mediático, la imagen que luego sus medios se encargarían de invertir y de presentar como una “arremetida del gobierno” contra ellos. En los hechos las líneas de choque organizadas actuaron con piedras, bombas molotov, morteros, y -lo que nunca reconocerá la derecha- con gente armada que disparó desde el techo de un edificio.

El otro nivel se activó en otros puntos de la ciudad, como en Petare y Macaracuay. Sin cámaras, ni construcción épica en torno a los “escuderos”. Se trató de la activación de grupos que atacaron con armas de fuego a las fuerzas de seguridad del Estado. En uno de los casos de Petare, las células atacaron primero desde barricadas entre los edificios, para luego meterse barrio adentro y disparar desde escaleras, techos. Todo ante el paso de vecinos de la zona, niños, trabajadores de regreso a sus casas.

Algo similar ocurrió también en otros puntos del país. En el estado Lara, por ejemplo, grupos de la derecha atacaron e incendiaron la alcaldía de Duaca. Fue presentado como una arremetida de las fuerzas de seguridad del Estado. Siempre, suceda lo que suceda, aunque la evidencia sea innegable, el esquema es el mismo: poner como víctimas a quienes atacan, disparan, queman.

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La derecha anunció el éxito total de su medida. Así como la había hecho la semana anterior, así como la hará en cada acción. Si se mide con respecto al paro del pasado jueves, el resultado no fue bueno. Ya se había visto aquel día que la medida no había contado con el respaldo de los trabajadores -únicos que pueden paralizar un país- ni con la totalidad de los empresarios. Esto último lo había subrayado el mismo J.J. Rendón desde Miami en una entrevista el domingo: una parte del empresariado no había acatado la medida, en particular las grandes industrias. Lo mismo sucedió este miércoles [y jueves]. El paro se sintió aun menos.

Si se lo piensa en términos de consenso en la población, la respuesta tampoco es positiva. Una de las imágenes que más se vio en el este fue la de gente esquivando barricadas -sin nadie- y caminando para ir a sus lugares de trabajo. El paro no sumó, las trancas no sumaron. Fueron los mismos, incluso menos, y sin respaldo de la mayoría de quienes viven de su trabajo.

En cuanto a pensar el paro como una medida en escalada hacia el domingo 30, el balance tampoco es favorable. Se esperaba una ciudad sublevada y fue un paro solo en algunas zonas de Caracas. Quedan tres días antes del domingo. ¿Tienen una carta escondida que jugarán de imprevisto? Lo que es seguro es no lograron avanzar en el movimiento de acumular fuerza movilizada para presionar al gobierno y forzarlo a cambiar de rumbo.

La única forma de pensar la medida como no-negativa, es si se proyecta el conflicto de manera prolongada -con la estrategia del doble gobierno- donde el 30 será el inicio de una nueva fase de la escalada. En ese sentido el paro se proyectó hacia el frente internacional, y mantuvo una actividad para su base social, para los comerciantes y transportistas descontentos con el gobierno -aunque no todos los que cerraron y pararon lo hicieron por voluntad propia: muchos fueron amenazados, como lo muestran los carteles- Así entonces se puede pensar que el paro relativamente resultó.

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La derecha mantiene una proporción que casi nunca falla: apela a la violencia y el frente internacional cuando desciende su capacidad de convocatoria. Pasó nuevamente este miércoles, y nuevamente los números no resultaron: la Organización de Estados Americanos no tuvo el respaldo buscado por los EEUU para escalar la presión diplomática sobre Venezuela.

Por su parte el chavismo está ante un desafío central: lograr una alta participación en las elecciones del domingo, un hecho que daría una legitimidad necesaria a la ANC. Este jueves, mientras se desarrollaba el segundo día del paro, tuvo lugar el cierre de campaña en Caracas. El cuadro de violencia impuesto por la derecha podría resultar beneficioso para el chavismo: agudiza la confrontación política y, como se sabe, el chavismo se hace fuerte en el debate, la polarización, y, sobre todo apuesta -como la mayoría de la sociedad venezolana- a la resolución democrática de los conflictos.

El escenario golpista, planteado por la derecha con el plan del gobierno paralelo y la violencia, parece a todo o nada. Cada día, entonces, es clave.

La peligrosa arma con la que Trump busca doblegar a Maduro

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dispone de una ‘poderosa arma’ para doblegar a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro: sanciones petroleras, informa CNN.

En un reportaje publicado el sábado, el canal de televisión estadounidense CNN señaló que la Casa Blanca podría golpear a Venezuela “donde más le duele” —es decir, en el sector de petróleo, la única fuente de ingresos del país caribeño, sumido en una profunda crisis—.

El presidente de EE.UU. ya declaró el pasado 17 de julio que Maduro “sueña con ser un dictador”, a lo que el jefe del Estado venezolano respondió tachando al republicano de “emperador”.

“Estados Unidos no se quedará esperando mientras Venezuela se derrumba”, aseguró Trump al declarar su rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) convocada por Maduro, con la que el dignatario chavista pretende solventar la crisis política y hacer frente a los posibles planes “golpistas” de la oposición venezolana.

El pasado día 22, la Casa Blanca adelantó a través de un comunicado que impondrá sanciones económicas «rápidas y firmes» si Caracas sigue adelante con la ANC, cuya votación se celebra hoy domingo pese a todas las amenazas. Altos funcionarios de Washington han advertido de que “todas las opciones están sobre la mesa”, lo que significa que Trump podría prohibir el envío de cargamentos de petróleo a EE.UU.

Estados Unidos no se quedará esperando mientras Venezuela se derrumba”, ha asegurado el presidente de EE.UU., Donald Trump.

Sin embargo, Diego Ferro, agente de coinversión de Greylock Capital, una firma que posee deuda venezolana, ha alertado que atacar la única fuente de dinero de Venezuela agravaría el peligro de crisis humanitaria en el país.

El embargo petrolero incrementaría además otro riesgo: podrían dispararse los precios del gas en EE.UU., ya que Venezuela vende crudo barato a empresas energéticas norteamericanas y las sanciones obligarían a conseguir el producto en otra parte, prosiguió Ferro, citado por CNN.

Venezuela vive momentos de alta tensión política, tras cuatro meses de duras protestas de la oposición que exigen la salida de Maduro.

Las manifestaciones que en su mayoría han acabado en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, han dejado más de cien muertos y grandes daños a bienes públicos y a personas.

Una realidad que se oculta: Los jóvenes venezolanos de clase alta protestan por el día y se van de fiesta por la noche

En el patio de La Esquina, un restaurante en las alturas del caracaqueño distrito de Chacao, Alexandra Lovera vive la mitad más placentera de su doble vida.

La joven de 24 años, estudiante de cocina y recurrente manifestante contra el autoritario gobierno de Venezuela, asiste a una fiesta de cumpleaños que incluye a un presentador de televisión, un agente de beisbol y una manada de empresarios. Todos fuman de un hookah [pipa de agua] y toman sangria y whisky.

«En el día, estoy en las marchas o las barricadas», dice Lovera. «Llego a casa, me baño, cambio y le escribo a mis amigos: ‘¿Cuál es el plan?'», agrega. «Es como una rutina».

En las mañanas y en las tardes, los manifestantes toman las calles y plazas de Chacao, levantando barricadas y lanzando piedras. Pero luego que el sol se pone, las luces de los bares se encienden y el cocktail a elegir no es una molotov sino un whisky. Para algunos pocos venezolanos, el epicentro de los disturbios es también el mejor lugar para escapar de las innumerables aflicciones del país.

De lejos, la capital venezolana parece arder de día y de noche. Las protestas contra el autoritario presidente Nicolás Maduro se han extendido por más de 100 días reclamando decenas de vidas mientras la economía se desmorona y las masas pasan hambre. Este mes, el país enfrenta la posibilidad de una Asamblea Constituyente que puede debilitar la democracia, generar una huelga general y alza la posibilidad de nuevas sanciones económicas. Pero tras las oscuridad, una clase elite emerge para llenar los bares de Chacao, clubes de striptease y los centros comerciales con pisos de mármol.

Venezuela fue una vez la nación más próspera del continente gracias a su riqueza petrolera, y su capital era conocida por su brillante vida nocturna. Hoy, Chacao, en el lado más próspero del este, atrae a los expatriados, una mezcla de dinero viejo y nuevo que proviene de ahorros o contratos con el gobierno – y aquellos que están dispuestos a gastar su sueldo para olvidar por un rato.

«Tú protestas en las mañanas, pero eso no significa que debes dejar de vivir»

«Este es el país del surrealismo mágico», dice Edgar Grossmann, de 50 años, dueño de una compañía de transportes desde un bar en La Esquina mientras una fiesta de burbujar sucede detrás de él. «El país se está yendo al infierno, pero la gente sigue saliendo – no hay alternativa».

El distrito más pequeño de la capital, Chacao, es también el más próspero, alberga una zona financiera, media docena de centros comerciales y un enclave de golf de élite llamado The Country Club. Mientras que el delgado barrio lleno de edificios de apartamentos de poca altura y residencias se extiende desde el río Guaire hasta la exuberante montaña verde que separa a Caracas del Caribe.

Bastión para los opositores al gobierno socialista, dos alcaldes de Chacao compitieron contra Hugo Chávez por la presidencia. Ahora, el vecindario es una arena de protestas porque es el distrito más céntrico que controla la oposición, el más cercano a los ministerios del centro y el palacio presidencial de Miraflores.

Tras las manifestaciones, los clientes llegan a La Esquina usando la ropa blanca de la oposición y capas rojas, amarillas y azules, dice Juan Carlos Senior, de 31 años, quien abrió un restaurante en el 2015 junto a un socio.

«Uno protesta en el día», dice Senior, «pero eso no implica que dejas de vivir».

Las personas toman algunos cócteles en la azotea del Bar 360, en Chacao. (Bloomberg)
Debido al miedo por los crímenes, las ruidosas fiestas nocturnas en el distrito han dado paso a almuerzos por las tardes. Pero los fines de semana, filas de camionetas lujosas -algunas blindadas y protegidas por guardaespaldas- esperan a los pasajeros que salen de las fiestas hasta altas horas de la noche.
Tomás Perez, dueño de una compañía de construcción que asiste a un salón donde los DJ’s tocan house music, dice que ha sido secuestrado dos veces, desde entonces recorre el pueblo en una Toyota 4Runner con blindaje antibalas.
«Estaré de nuevo [protestando] en las calles mañana a las 7 de la mañana, así sea con una resaca»
En Chacao, se puede comer bien por el precio de comida rápida. El chef Carlos García dice que una cena de 10 platos de comida venezolana moderna en su restaurante, Alto, cuesta el equivalente a US$20.
«Aquí, usted tiene lujo», dice García, de 44 años, cuyo restaurante es el único con una estrella Michelin en el país.
Ese lujo es disfrutado principalmente por quienes tienen acceso a la moneda estadounidense. Más de una década de estrictos controles engendraron un próspero mercado negro de dólares, que se intercambian a cientos de veces más que su valor oficial. Muchos ciudadanos tienen dólares escondidos lejos de la difícil situación, y algunas compañías multinacionales pagan en divisas. Otros venezolanos poseen contratos con el gobierno que les permite acceder a dólares.
Los venezolanos que no cuentan con estos recursos también encuentran la forma de disfrutar la vida en medio de tantos conflictos. Los viernes, grupos de lugareños se pasan las botellas a las afueras de las licorerías de Chacao, mientras otros grupos asisten a pubs de estilo español para ver eventos deportivos.
«Todos buscan una válvula de escape – cada uno a su nivel», dice Pedro Mezquita, crítico de restaurantes y conductor radial.
Jose Cabrera, un estudiante universitario de 22 años que se encuentra en un bar ubicado en una azotea, dice que cuando no está estudiando participa en cada protesta que puede, pero sus amigos lo critican por sus salidas.
«Mira, yo marcho, yo protesto, cumplo con mi deber por mi país», dice Cabrera. «¿Pero qué vamos a hacer por la noche? ¿Bloquear las calles? ¿Marchar al Palacio de Miraflores? Mañana estaré de nuevo en las calles, a las 7 de la mañana, así sea con una resaca».

Fuente: Andrew Rosati, Bloomberg

Comunicado del Gobierno venezolano denunciando declaraciones del director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en las que reconoce su implicación y la de algunos países en el Golpe de Estado en curso en Venezuela

 

La República Bolivariana de Venezuela llama la atención a la comunidad internacional respecto a las recientes declaraciones sobre Venezuela del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, Michael Richard Pompeo, desde el denominado Foro de Seguridad de Aspen (Colorado). Pompeo señaló que están “esperanzados de que puede haber una transición en Venezuela” y que están trabajando no sólo con el Departamento de Estado del gobierno estadounidense, sino con los gobiernos de Colombia y México “para que entiendan las cosas que podrían hacer para obtener el mejor resultado posible para su parte del mundo y la nuestra”. Conociendo la historia de intervención de Estados Unidos en la región y su política de cambio de régimen, además de la abierta agresión que su gobierno sostiene contra Venezuela, impulsando todo tipo de sanciones unilaterales y promoviendo la violencia en nuestro país, Venezuela denuncia al mundo las confesadas acciones que desde la CIA y otras instancias del gobierno de Estados Unidos se están realizando para derrocar al gobierno legítimo y democrático del presidente Nicolás Maduro y acabar con la democracia venezolana, utilizando además a los gobiernos de naciones hermanas como Colombia y México.
No es casual que casi en paralelo a estas declaraciones la Embajada de Estados Unidos en Venezuela haya difundido un comunicado para sus conciudadanos “alertando” sobre la ola de violencia que se espera para los próximos días, a partir de las próximas acciones anunciadas por la oposición venezolana, y solicitando que tomen “las apropiadas medidas preparatorias, incluyendo el almacenamiento de agua y comida para 72 horas”.
Estos pronunciamientos tienen lugar en vísperas de los comicios de la Asamblea Nacional Constituyente este 30 de julio, mecanismo constitucional que ha sido distorsionado por las grandes corporaciones de información mundial y gobiernos de derecha, algunos europeos, para intentar justificar la promoción de la violencia en Venezuela y la intervención internacional.
Recordamos que ante la negativa de sectores de la oposición a dialogar y su insistencia en la violencia, la Asamblea Nacional Constituyente es el camino que ofrece la Constitución para el más amplio de los diálogos con todos los sectores de la vida nacional, con el fin de redefinir consensos básicos de convivencia que permitan garantizar el buen vivir de nuestro pueblo.
La Asamblea Nacional Constituyente fue convocada de acuerdo al artículo 348 de la Constitución venezolana y su elección está siendo organizada por el Poder Electoral venezolano, con toda la rigurosidad y transparencia que han caracterizado a las 20 elecciones que hemos tenido en los últimos 18 años. Este 30 de julio serán electos 545 constituyentes a través del voto, libre, directo, universal y secreto; y contaremos con acompañantes internacionales a lo largo del proceso.
En este marco, denunciamos estas declaraciones del director de la CIA como una prueba más del golpe de Estado en desarrollo en Venezuela dirigido desde Estados Unidos, que incluye la promoción de la violencia –que en los últimos meses ya ha enlutado a la familia venezolana con más de 100 muertos—, saboteo a la economía, a los suministros de alimentos y medicinas, y el intento de erección de un ilegal Estado paralelo que sería reconocido por sus promotores.
El pueblo de Venezuela y su gobierno hacen un llamado a los pueblos del mundo para que rechacen las acciones injerencistas del gobierno de Estados Unidos y los países bajo su tutela. Y ratificamos con absoluta responsabilidad que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela tomará todas las medidas que sean necesarias para, dentro de la legalidad y el respeto a los derechos humanos, pero con contundencia, defender escrupulosamente nuestra soberanía, independencia y la paz.

Presidente de Colombia no reconocerá resultados de Constituyente en Venezuela

BOGOTÁ (Sputnik) — El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró su rechazo a la Constituyente que ha convocado el Gobierno de Venezuela para el 30 de julio y señaló que los resultados de esta elección no serán reconocidos por Colombia.
«No estuve de acuerdo, como no estuvo de acuerdo la comunidad internacional, con la convocatoria a esa Asamblea Constituyente el próximo domingo», dijo Santos en Barranquilla (norte), según declaraciones difundidas por la Presidencia de Colombia.
Además agregó que «esa Asamblea Constituyente tiene un origen espúreo y, por consiguiente, sus resultados tampoco podremos reconocerlos».
Asimismo, llamó a una solución pronta y pacífica de la situación en Venezuela, luego de cuatro meses de protestas callejeras y enfrentamientos entre agentes del Estado y miembros de la oposición que dejaron más de cien personas muertas.
«Lo que sí seguiremos insistiendo es en una solución pacífica, en forma rápida, democrática, para que esa nación que tanto queremos —y quiero expresar nuevamente mi solidaridad con el pueblo venezolano—, salga pronto de ese oscurantismo», agregó el Jefe de Estado colombiano.
Respecto de los «insultos» que en días pasados le profirió el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien lo llamó un «vasallo» del imperio, Santos dijo que los escucha con la misma atención que cuando escucha llover.
«Pero tengo que decir que yo sí soy un vasallo del imperio, pero del Imperio de la República de las Letras, que en siglo diecinueve, a comienzos, autoproclamó un grupo de científicos, de intelectuales, de amantes de la libertad, de libre pensadores (…) que defiende la democracia y la libertad», remarcó.
El presidente Maduro sostiene que la Constituyente que realizará el 30 de julio, pese a la oposición de varios países y organizaciones internacionales, es democrática porque apela al «poder originario» y que estaba facultado para convocarla sin referendo.
Tal hecho ha generado manifestaciones por parte de sus detractores que dejaron 112 personas muertas y miles de heridos.
Análisis: Hacia una guerra civil: Lo que busca Trump en Venezuela
Mientras América Latina celebra el fin del conflicto violento más largo de la región en Colombia, he visto con mucho dolor y decepción cómo su vecino, y mi otra patria, Venezuela, se acelera rápidamente hacia una guerra civil.
Yo viví más de una década en Venezuela, una gran parte de ese tiempo como amiga y asesora informal del presidente Hugo Chávez. Creí firmemente y defendí con fuerza y pasión sus iniciativas para erradicar la pobreza, fortalecer la democracia participativa, redistribuir la inmensa riqueza petrolera de Venezuela y asegurar la salud, la educación y la dignidad de todos los venezolanos. Hoy, muchos de esos programas bandera de Chávez que promovían la justicia social están siendo desdibujados debido a la crisis económica y política que parece seguir en escala incontrolable bajo el Gobierno de su sucesor, Nicolás Maduro.
Más de 100 venezolanos han muerto durante meses de protestas antigubernamentales, algunos a manos de las fuerzas del Estado y otros por los propios manifestantes, usando armas letales. Las manifestaciones son el resultado de varios factores, incluyendo el descontento con la situación económica del país y la falta de productos básicos de consumo, además de la alta inflación, y lo que muchos ven como una erosión de las instituciones democráticas y la poca transparencia en la toma de decisiones oficiales.
La oposición ni siquiera ha intentado encubrir su objetivo de lograr un «cambio de régimen» y los esfuerzos del presidente Maduro para dialogar se han encontrado con oídos sordos. Un diálogo entre sordos tampoco puede abrir el camino hacia una resolución pacífica a la crisis en el país. Hasta ahora, ningún lado parece realmente dispuesto a negociar con sinceridad y seriedad para lograr una salida antes de que se convierta en la próxima guerra prolongada en la región.
La convocatoria del mandatario Maduro a una Asamblea Constituyente para reescribir la Constitución promovida por el presidente Hugo Chávez y aprobada por la inmensa mayoría de los venezolanos en 1999, ha sido rechazado con fervor por la oposición y ha causado grandes divisiones dentro del movimiento oficialista. Maduro alega que la Asamblea ―prevista para ser electa el 30 de julio― traerá paz a la nación y profundizará los derechos del pueblo y la democracia comunal. Sin embargo, él ha ofrecido razones ambiguas y retóricas para fundamentar esa afirmación, y los críticos de la iniciativa cuestionan cómo se puede lograr la paz si la oposición rechaza participar en este proceso. Los críticos acusan a Maduro de utilizar la Constituyente para perpetuarse en el poder, dado a que los propios promotores de la Constituyente han afirmado que tendrá un poder supremo sobre todas las otras instituciones y poderes constituidos en el país, particularmente sobre la Asamblea Nacional, con su mayoría opositora. Han dicho que podrían hacer leyes y ejecutarlas, y hasta actuar como un suprasistema judicial. Hasta ahora, la Constituyente no tiene una fecha prevista para terminar su trabajo y podría mantenerse activa por un tiempo indefinido. No obstante, los que apoyan el proceso constituyente lo ven como una oportunidad de ampliar los derechos protegidos por la Constitución, incluyendo la formalización de las misiones sociales como derechos constitucionales, y la oportunidad de diversificar la participación de los sectores populares en un diálogo político nacional. Existen sectores a favor y en contra, y aunque está agitando las tensiones, hasta ahora la oposición no ha ofrecido otro escenario más allá de un cambio de gobierno.
La cobertura internacional de las protestas antigubernamentales ha sido abiertamente sesgada y a favor de la oposición. Ni siquiera han intentado mostrar la realidad venezolana de forma balanceada. Las únicas voces representadas en los principales medios internacionales son antigubernamentales y hasta los mismos reporteros no esconden su postura crítica contra el Gobierno de Maduro. Es como si no existieran las millones de personas que siguen creyendo en el proyecto chavista, lo cual es un grave error. Los grandes medios internacionales desestiman y censuran este importante sector, invisibilizando e ignorando su existencia. A cambio, las manifestaciones violentas han sido tratadas como «pacíficas» y «democráticas» en casi todos los medios internacionales. Periódicos de influencia mundial como ‘The New York Times’ han ‘glamorizado’ y tratado la imagen de los jóvenes encapuchados con bombas molotov en mano con romanticismo, como si fueran los ‘freedom fighters’ (luchadores por la libertad) del siglo XXI. Si transportáramos esos manifestantes a las calles de Washington con sus armas letales caseras y su discurso golpista, serían inmediatamente calificados de terroristas, y la reacción del Estado sería sin merced. En Estados Unidos, cualquier manifestante que desobedece la ley o intente protestar sin permiso se enfrenta a la detención y a cargos penales. Si utilizara armas contra las fuerzas estatales o empleara un discurso violento contra el Gobierno o el presidente, pagaría con muchos años de prisión.
La cobertura manipulada sobre la situación en Venezuela no es nada nuevo y forma parte de una estrategia más amplia de justificar alguna intervención o acción para lograr la instalación de un gobierno favorable a los intereses estadounidenses. Siempre hay que recordar que Venezuela es un país petrolero, y no cualquiera. Posee tal vez las más grandes reservas petroleras del mundo y está a pocos kilómetros de la frontera estadounidense. Washington considera los recursos estratégicos de Venezuela como parte de sus intereses, porque están en su zona de influencia y los perciben como necesarios para su seguridad nacional.
Desde antes del golpe de Estado contra el presidente Chávez en 2002, los principales medios internacionales han compartido una agenda de «cambio de régimen» en Venezuela y han moldeado la opinión pública internacional para justificarlo. Y cuando sucedió ese golpe contra Chávez, medios como ‘The New York Times’, ‘Washington Post’, ‘The Wall Street Journal’ y otros aplaudieron esa grave erosión de la democracia en Venezuela, simplemente porque Chávez era inconveniente para los intereses de Washington. No tenía nada que ver con la protección de la democracia y el orden constitucional. El interés de Estados Unidos nunca es la protección de los derechos del pueblo, es el control de los recursos estratégicos. Su alianza con el más grande abusador de los derechos humanos en el mundo, Arabia Saudita, es una prueba contundente de eso. Esto no quiere decir que todo marcha bien dentro de Venezuela, porque no es así. Venezuela tiene sus problemas, y son los venezolanos los que deberían resolverlos dentro de su marco constitucional. Pero la sistemática manipulación de los sucesos en el país para favorecer a la oposición representa un peligro muy grande para la soberanía y la salud democrática de América Latina.
Ahora Donald Trump se ha metido en la tarima contra Venezuela. Es verdad que el senador republicano cubano-estadounidense Marco Rubio tiene su oído y está detrás del incremento de las agresiones contra el Gobierno venezolano, pero no es la única razón. Trump tiene un desprecio total por los latinos y por América Latina. Él es una persona racista y xenófoba. Su odio hacia el presidente Barack Obama no tenía nada que ver con temas políticos ni nada ideológico, porque incluso Trump antes era miembro del Partido Demócrata. Era por su color de piel.
Durante toda su campaña presidencial y ahora como presidente, Trump ha mantenido un discurso totalmente racista y agresivo hacia los latinos. Ha calificado a los mexicanos como «violadores» y «criminales». Su política antiinmigrante está dirigida principalmente a los latinos, y claro, también a los árabes y musulmanes. Ya ha tomado acciones contra Cuba y se ha rodeado por un equipo sumamente conservador, racista y extremamente empresarial, capitalista de lo más salvaje. Y allí está realmente el interés de Trump en Venezuela. Tal como dijo en un discurso durante la campaña cuando mencionó a Irak, él hubiese tomado el control completo de todo su petróleo, sin importar la soberanía de los iraquíes. Igual piensa y planifica sobre Venezuela. Sus múltiples reuniones con dirigentes de la oposición venezolana y con empresarios venezolanos le han dado las garantías para las inversiones de Estados Unidos si ellos lleguen al poder.
Es irónico, porque el Gobierno de Maduro ha gastado millones de dólares en el último año en esfuerzos de ‘lobby’ a través de su empresa petrolera en Estados Unidos, CITGO, para lograr una buena relación con Trump. Y hasta estuvo dispuesto a abrir a Venezuela aún más a las inversiones estadounidenses, logrando hace poco un acuerdo con Horizontal Well Drillers de Oklahoma, una empresa perforadora de petróleo y gas. Pero no ha sido suficiente para Trump, el autoproclamado maestro del «buen negocio».
La política de Washington hacia Venezuela fue decidida hace años y es una política definitiva. Tanto como nunca reconocieron a Hugo Chávez como un presidente legítimo, tampoco reconocen ni reconocerán a Maduro. Las múltiples sanciones impuestas contra altos funcionarios del Gobierno venezolano muestran que Washington no tiene vuelta atrás en su política hacia Venezuela. Es un hecho. Seguirán fomentando, financiando y apoyando un cambio de régimen.
¿Qué significa esto para Venezuela? Un creciente porcentaje de venezolanos no apoya las manifestaciones violentas de la oposición, que se ha vuelto anárquica y mortal, y no tiene ninguna propuesta alternativa para salvar al país de su crisis. La oposición sigue dividida sin un plan coherente para ofrecer a los venezolanos. Ahora, frente a la inminente Constituyente, la oposición está intentando montar un Estado paralelo, lo cual tampoco puede ser visto como una opción democrática. Pero hay millones de venezolanos que tampoco apoyan al Gobierno de Maduro y quieren un cambio en el país. Más que todo, quieren resolver la situación económica, la cual afecta a todos.
Sin duda, una salida a esta situación incendiaria tendría que ser negociada, con ambos lados haciendo concesiones. No hay manera de salir del conflicto si todas las partes rechazan reconocerse uno al otro. Esto ha sido uno de los principales obstáculos que el país ha enfrentado desde que la oposición intentó derrocar a Chávez en 2002. La oposición tiene que reconocer la legitimidad de la presidencia de Maduro y dejar que termine su mandato en 2019. A cambio, la Asamblea Nacional debería asumir su mandato completo, sin mayores obstáculos y maniobras jurídicas. Las voces moderadas y criticas merecen ser escuchadas, sin tacharlas de «traidores» u «oportunistas». Hay también elecciones retrasadas para gobernadores y alcaldes, que según la Constitución se tienen que realizar. Resulta curioso lo rápido que se pudo organizar la elección de la Constituyente, mientras las elecciones regionales van retardadas desde diciembre 2016 sin ninguna justificación.
Me parece que una negociación que tome en cuenta los derechos de todos de existir y participar en la política del país es una mejor opción que una guerra civil o una intervención extranjera. A Donald Trump no le importa el bienestar de los venezolanos ni sus derechos. Le importa el petrolero, los negocios y el control estratégico de la región. ¿A que la CIA tiene un plan contra el Gobierno venezolano? Obvio. Siempre tiene un plan para proteger los intereses estadounidenses, incluso cuando ni siquiera son estadounidenses, sino intereses deseados. Ahora depende de los venezolanos resolver sus diferencias y evitar que intereses externos se aprovechen de sus debilidades y vulnerabilidades para tomar el control de la situación.
Sería bueno recordar el lema que fue ampliamente promovido al principio del Gobierno bolivariano de Hugo Chávez, «Ahora Venezuela es de todos». Que así sea.

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