Por iniciativa de un conjunto de amigos siloístas del Parque de Estudio y Reflexión Carcarañá, la cual hacen extensiva a todos aquellos que quieran ser parte, surge este «pedido conjunto por la humanidad».

Vemos que los acontecimientos se aceleran en direcciones inciertas en todas las latitudes, con violencia, con crueldad, con desbordes psíquicos y sociales, estamos en un fuerte momento crítico para la humanidad. Esto se está moviendo «mucho, fuerte y mal». Necesitamos que se escuche «el clamor» de los individuos y los pueblos, necesitamos «torcer» los acontecimientos en dirección bondadosa y no violenta. Para eso haremos eso que sabemos hacer: Pedir internamente, conectarnos, sintonizarnos en una «oleada». Pediremos con fuerza en nuestro interior, sabemos que desde ahí surgirán acciones, inspiración, irradiación, lo cual puede impactar en otros.

Nos sintonizaremos cada día a las 20 hs (hora Punta de Vacas) desde donde estemos, nos conectaremos en nuestro interior con el mecanismo de la Bocanada, evocaremos a nuestros Guías más profundos y pediremos por el cambio mental profundo y esencial para la humanidad; por el Despertar; por el Salto evolutivo; para que llegue la señal de lo Profundo y sea traducida con bondad; por la dirección hacia Lo Profundo de la conciencia para conectar con los significados que han estado empujando lentamente la evolución del ser humano.

Invitaremos a otros amigos, conocidos, en nuestros ámbitos donde nos movemos, con otras organizaciones y grupos, sin auto-censura, porque esto es Urgente y no podemos esperar. Seguramente impulsemos «pedidos públicos» en Plazas, generaremos ámbitos en Parques de Estudio y Reflexión, salitas de El Mensaje de Silo y locales humanistas. Cada uno seguramente enunciará ese pedido como más le encaje, podrá comunicarlo a otros como le parezca más adecuado, según el momento y la situación. Quizás cada uno use algún aforismo: «por el Despertar de la humanidad», «por el Cambio mental profundo y esencial», «que llegue la señal de Lo Profundo y sea traducida con bondad», «que irrumpa el Plano trascendental».

Sabemos que la señal de Lo Profundo si es traducida con bondad genera irradiación, influencia, genera acciones, mueve cosas en lo mental y en lo social, puede generar conmociones, puede direccionar todo hacia donde más queremos profundamente.

Para hacerlo nos inspiramos en distintas enseñanzas del Maestro Silo, como su exposición dada en Parque de Estudio y Reflexión La Reja en 2005, específicamente donde explica el mecanismo de «La Bocanada». Que se transcribe a continuación.

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Silo – La Reja, 2005.
(Discurso completo en www.silo.net)

En algún momento del día o de la noche, aspira una bocanada de aire e imagina que llevas ese aire a tu corazón. Entonces, pide con fuerza por ti y por tus seres más queridos. Pide con fuerza para alejarte de todo aquello que te trae contradicción; pide porque tu vida tenga unidad. No destines mucho tiempo a esta breve oración, a este breve pedido, porque bastará con que interrumpas un instante lo que va sucediendo en tu vida para que en el contacto con tu interior se despejen tus sentimientos y tus ideas.

Alejar la contradicción es lo mismo que superar el odio, el resentimiento, el deseo de venganza. Alejar la contradicción es cultivar el deseo de reconciliación con otros y con uno mismo. Alejar la contradicción es perdonar y reparar dos veces cada mal que se haya infligido a otros.

Esta es la actitud que corresponde cultivar. Entonces, a medida que el tiempo pase comprenderás que lo más importante es lograr una vida de unidad interna que fructificará cuando lo que pienses, sientas y hagas vaya en la misma dirección. La vida crece por su unidad interna y se desintegra por la contradicción. Y ocurre que lo que haces no queda solo en ti sino que llega a los demás. Por tanto, cuando ayudas a otros a superar el dolor y el sufrimiento haces crecer tu vida y aportas al mundo. Inversamente, cuando aumentas el sufrimiento de otros, desintegras tu vida y envenenas al mundo. ¿Y a quién debes ayudar? Primeramente, a quienes están más próximos, pero tu acción no se detendrá en ellos.

Con aquella “receta” no termina el aprendizaje sino que empieza. En aquella “receta” se dice que hay que pedir, pero ¿a quién se pide? Según lo que creas será a tu dios interno, o a tu guía o a una imagen inspiradora y reconfortante. Por último, si no tienes a quién pedir tampoco tendrás a quién dar y entonces mi regalo no merecerá ser aceptado.

Más adelante podrás considerar lo que explica el Mensaje en su Libro, en su Camino y en su Experiencia. Y también contarás con verdaderos compañeros que puedan emprender contigo una vida nueva.

En aquel simple pedido, hay también una meditación que se orienta hacia la propia vida. Y ese pedido y esa meditación irán cobrando fuerza como para transformar las situaciones cotidianas.

Avanzando de ese modo, tal vez un día captes una señal. Una señal que se presenta a veces con errores y a veces con certezas. Una señal que se insinúa con mucha suavidad, pero que en contados momentos de la vida irrumpe como un fuego sagrado dando lugar al arrobamiento de los enamorados, a la inspiración de los artistas y al éxtasis de los místicos. Porque, es conveniente decirlo, tanto las religiones como las obras de arte y las grandes inspiraciones de la vida salen de allí, de las distintas traducciones de esa señal y no hay por qué creer que esas traducciones representen fielmente al mundo que traducen. Esa señal en tu conciencia es la traducción en imágenes de lo que no tiene imágenes, es el contacto con lo Profundo de la mente humana, una profundidad insondable en que el espacio es infinito y el tiempo eterno.

En algunos momentos de la historia, se levanta un clamor, un desgarrador pedido de los individuos y los pueblos. Entonces, desde lo Profundo llega una señal. Ojalá esa señal sea traducida con bondad en los tiempos que corren, sea traducida para superar el dolor y el sufrimiento. Porque detrás de esa señal están soplando los vientos del gran cambio.