Nunca imaginé que terminaría escribiendo y mucho menos que publicaría libros. Todo esto para mí sigue siendo inaudito. Aún no logro comprender cómo mi caos se volvió poesía. En este poemario es una poesía dulce, que me cobija, me tranquiliza y me hace soñar. Es una poesía que me ilusiona.

Un poemario que no planeé, son poesías que germinaron solas y formaron su propio jardín. En la melodía de un fonema, es un vergel primaveral. Es la dulce miel de los cerezos en flor.

Es mi cuarto libro y mi segundo poemario. Una de mis cuatro crías, son versos transparentes, sencillos, montunos. Son coplas que abrazan el amor, que acarician quimeras. Son como hojas sueltas de arces otoñales. Tienen la frescura del agua del riachuelo. La inocencia de una niña heladera y la alegría de una cipota de arrabal. El anhelo de una mujer enajenada.

En la melodía de un fonema, es un manifiesto al amor: que cura, abraza y conforta. Es la pureza del sentimiento ilimitado. Un elogio a la delicadeza de los días nublados y lluviosos. A la hermosura de las nubes. Al encanto de la osadía. Es un agradecimiento y una reverencia eterna a la Nube Pasajera que me transformó y me hizo florecer.

Está a la venta en Amazón.com, Creastespace.comBarnesandNoble.com y en todas las librerías que trabajen en la plataforma de Amazon a nivel mundial. Está dispoble en la versión de papel y en kindle.

En la piel del ocaso

Escribirte un poema

En el sonido del viento

En el zig zag de las horas

En la niebla más densa

En la oscurana nocturna

En la fría tormenta

En la ansiedad y en la esquizofrenia

En la flor marchita y en la ilusión de la venia.

 

Escribirte un poema

De dos versos desnudos

En la piel del ocaso

Sin recato ninguno

Que recorra tu cuerpo

Que descanse en tu boca

Que sueñe en tu amparo

Que acaricie tus muslos

Que se refugie en tus brazos

Y duerma en tus pechos bizarros.

 

Escribirte un poema

Que te nombre a deshoras

Y que te diga en silencio

Lo que a mí me devora.

El artículo original se puede leer aquí