Este mes de julio celebramos los doce años desde que Silo presentó su mensaje en julio del 2002, y en varias ocasiones más  de aquel año 2002, Silo fue exponiendo, justamente,  El Mensaje de Silo.

Recuerdo que en los primeros días de julio, en un encuentro en Roma, fue cuando nos habló de esta temática decididamente espiritual; luego ofició ceremonias y más tarde, en agosto, lo repitió en Madrid, donde también pude asistir y fue muy conmovedor. Silo ofició las ceremonias con dos amigos y después saludó uno a uno a todos los asistentes que abarrotaban el salón…

Después, en septiembre expuso en Santiago de Chile, en un colmado estadio Nataniel y ya en Buenos Aires, en octubre, hizo otro tanto en el estadio de Ferro. De ello hay videos, textos transcriptos, con gratos visos de espontaneidad y quedan por cierto muchísimos testimonios, de los importantes encuentros. Por su parte, los editores del librito de El Mensaje de Silo señalan la publicación: julio 2002… Hubo más exposiciones, como en los Parques de Reflexión de Atigliano, próximo a Roma, en La Reja, Buenos Aires y Manantiales, Santiago. En Aranjuez, España, fue donde muchos mensajeros europeos acudieron al encuentro de intercambio con Silo que fue muy enriquecedor pues ya se contaba con varias experiencias. Más adelante en Bomarzo, Italia, se explaya sobre el Camino. Y así siguiendo en distintos encuentros y en diversos lugares. Toda esta formidable documentación informativa lo encontramos en www.Silo.net, en el apartado: El Mensaje.

Antecedentes

Sin duda los antecedentes de El Mensaje se encuentran en dos textos producidos en 1969. El primero es un escrito llamado por el autor “La Mirada Interna”, que ya se comenzó a escribir en de Punta de Vacas en ese año y que se edita por primera vez en 1972. El segundo es la alocución publica, conocida como “La Arenga de la Curación del Sufrimiento”, ofrecida el 4 de mayo de 1969 en el mismo lugar. Estos textos se fueron difundiendo en distintos formatos y con el transcurrir del tiempo, a las diversas actividades y producciones del autor, se sumaron desarrollos, se editaron como títulos y libros separados, pero que, finalmente, llegan a configurar los dos volúmenes de las obras completas del autor.

Diera la impresión, que toda la obra producida es una extensión, con adaptaciones y desarrollos  temáticos, donde se aplican esos dos núcleos citados del pensamiento de Silo.

Otras menciones:

Si bien la presentación del Mensaje podría decirse que lo hace en la última etapa de la obra de Silo[1], ya con antelación nos había resaltado la importancia que tiene en su aporte la espiritualidad humana. Al menos podemos encontrar tres menciones por demás significativas e interesantes. A saber: en La Declaración de México[2] donde nos dice claramente: Y no impongo mi certeza ni mi fe, y convivo con aquellos que se encuentran en estados diferentes respecto del sentido, pero me obligo a brindar solidariamente el mensaje que reconozco hace feliz y libre al ser humano.

En su conferencia sobre la Religiosidad en el mundo actual[3], recogemos: “Yo opino:

1º. Que un nuevo tipo de religiosidad ha comenzado a desarrollarse desde las últimas décadas. 2º. Que esta religiosidad tiene un trasfondo de difusa rebelión. 3º. Que como consecuencia del impacto de esta nueva religiosidad y, desde luego, como consecuencia de los cambios vertiginosos que se están produciendo en las sociedades, es posible que las religiones tradicionales sufran en su seno reacomodaciones y adaptaciones de sustancial importancia. 4º. Que es altamente probable que las poblaciones en todo el planeta sean sacudidas psicosocialmente, interviniendo en ello como factor importante el nuevo tipo de religiosidad mencionado.

Por otra parte y aunque parezca opuesto a la opinión de la generalidad de los observadores sociales, no creo que las religiones hayan perdido dinámicay termina la exposición excelsa y erudita con… Hoy es claro que esta difusa religiosidad para avanzar deberá combinar el paisaje y el lenguaje de la época (un lenguaje de programación, de tecnología, de viajes espaciales), con un nuevo Evangelio social.”

También en su exposición sobre el Tema de Dios[4] encontramos otra mención al indicar que… “las religiones tiene responsabilidades que cumplir para con la humanidad…. Deben contribuir fuertemente a la tolerancia y propender al diálogo con otras confesiones y con todo aquel que se sienta responsable por el destino de la humanidad. Deben abrirse, y ruego que no se tome esto como una irreverencia, a las manifestaciones de Dios en las diferentes culturas. Estamos esperando de ellas esta contribución a la causa común en un momento por demás difícil.

Y también asevera que “podemos estar seguros que ha de revivir (Dios) en una nueva morada como nos enseña la historia de los orígenes de toda civilización, y esa nueva morada estará en el corazón del ser humano muy lejos de toda institución y de todo poder.”

 

En estas y otras exposiciones captamos claramente el propósito de este hombre franco que quiere dar recursos para facilitarnos el encuentro con lo espiritual, en estos tiempos; que sea en comunidades, para interiorizar y  profundizar en conjunto con los demás. Encontrando los caminos a seguir en este panorama convulso; dejando falsas puertas, caminos provisorios y abriendo el futuro. Al tiempo que nos esclarece sobre las cosas simples de la vida, con sus necesidades, sus sentires, procurando que lo extraordinario se manifieste en las experiencias propuestas. Discutir o teorizar ya no es de recibo.

En el 2007 acudimos a las jornadas de espiritualidad, donde el tema de la reconciliación y dar una reflexión sobre la propia vida configura un tema central, para continuar los avances.

Mientras, siguen las publicaciones y traducciones del libro El Mensaje y los mensajeros viajan por todas partes. Se abren salitas barriales e inauguran Salas con su magnífica arquitectura abovedada, blancas, silentes y sencillas…

La Mirada Interna,

Sus palabras poéticas tratan sobre el sentido de la vida, pero especialmente sobre el estado psicológico de contradicción. Se aclara que el registro que se tiene de la contradicción es precisamente el sufrimiento y que la superación de éste es posible cuando se orienta la propia vida hacia acciones no contradictorias en general y, en particular, en relación con otras personas.

Este texto, contiene claramente un germen de la espiritualidad social y personal. Y la arenga mencionada tiene al núcleo de la propuesta del autor, pero es en su Mensaje como se puede llevar a la práctica de todos los días.

EL libro

El libro de El Mensaje como tal es un texto que consta 3 partes, La Mirada Interna[5], Las Ceremonias, y el Camino, que presenta 17 reflexiones o meditaciones claves. Cada uno de estos aspectos presenta un amplio espectro de oportunidades para la propia espiritualidad, sin dependencias ni contradicciones. El Libro es el mencionado y la Experiencia es la parte práctica del Mensaje plasmada a través de ocho ceremonias. Finalmente, en el Camino el autor nos entrega es un conjunto de 17 reflexiones y sugerencias claves para la vida de cada uno en relación con los demás y el propio sentido.

Además Silo nos entrega sus Comentarios sobre el Mensaje en publicación que clarifica profundizando en diversos aspectos.

Los cuales, además. Están abiertos a que diversos mensajeros puedan hacerlos en el amplio panorama que abre la libre interpretación de los textos y de las diversas experiencias y reflexiones que aventuran cambios significativos en las personas con su práctica diaria.

Los participantes se reúnen conformando comunidades, que adoptan diversas denominaciones y son de amplia participación. Donde se facilitan las prácticas, el pedido, el intercambio y la luz de la indicación:Aquí se habla de la revelación interior a la que llega todo aquel que cuidadosamente medita en humilde búsqueda.[6]

Características

A la base del Mensaje está la consideración sobre el fracaso, algo tan negado por las sociedades exitistas de hoy. Se dirige lo más esencial del ser humano y encaja en todas las culturas sin excepciones, es así entonces una opción válida para gentes de diversas procedencias y credos ya que se refiere a lo profundo de las personas, no a lo periférico o circunstancial; ya que lo decididamente importante es ese acceso a experiencias trascendentes y significativas que nos ayudan a ampliar la dimensión a nuestras vidas.

El motor de todo es claramente lo espiritual. Es una propuesta de experiencia profunda del espíritu humano para que se exprese y reviva plenamente con máximo esplendor.

Quien elija este camino y se decida hacerlo con sinceridad, podrá sin duda comprobar aquello de que, efectivamente, se refiere a ’que hace libre y feliz al ser humano’.

Después, o antes, de todo, de eso se trata.



[1] Anteriormente impulsa el Movimiento Humanista, con sus diversas organizaciones en línea con el Nuevo Humanismo, libertario, no-violento, participativo.

[2] Del 10 de octubre de 1980- Capítulo: El sentido de la vida, en Habla Silo, parte de Obras Completas I

[3] Buenos Aires, Argentina. 6 de junio de 1986 Capítulo homónimo del mismo texto antes citado.

[4] Buenos Aires, 29 de octubre de 1995, del libro antes citado

[5] Tuvimos en nuestras manos una primera copia mecanografiada en agosto de 1972. Hacia el 11-81 será traducida al inglés y es autografiada. También a todos los idiomas principales.

 

[6] La Mirada Interna, capítulo I La Meditación  párrafo 5