Hoy 26 de Junio, se han cumplido 64 años de la firma de La Carta de las Naciones Unidas. Fue en San Francisco en el año 1945. Actualmente en ella participan 192 Estados.

Su creación es una de las ideas más revolucionarias de la historia y representa un avance gigantesco en la unión de los seres humanos.
Esta institución es imprescindible para solucionar colectivamente los problemas como el Cuidado y Preservación del Planeta para la Vida de las Generaciones Futuras, por ejemplo el Cambio Climático, Problemas con la Energía, la Globalización, Enfermedades como el SIDA, Pandemias como la Gripe, Progresos y Aplicaciones de la Ciencia e Investigación, la Propiedad Intelectual, la Pobreza y el Cambio Climático y para generar un Pacto Internacional sobre el Agua.

La solución de estos problemas necesitan una ética del bien común, de una ética mundial.
Por ejemplo, ante la crisis mundial, hoy finaliza la realización de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y Su Impacto Sobre el Desarrollo, con la presencia de Presidentes, Primeros Ministros y Cancilleres.

Desde hace muchos años existe conciencia de la necesidad de reformar las Naciones Unidas, especialmente en lo que se refiere a cómo mejorar su participación en la búsqueda de la paz, incrementar el desarme nuclear, químico y biológico; cómo aumentar la ayuda de los países más ricos a los más pobres; aliviar la deuda de los países de menor desarrollo económico…
Fue un acierto de la Presidenta Bachelet reingresar a la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú). Así mismo el progreso de formar parte de UNASUR (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela. Naciones observadoras: México y Panamá).

Todo esto debe incrementarse y realizar todos los esfuerzos necesarios para la integración de los países de América Latina. Es la mejor defensa de las naciones y la mejor disuasión para una guerra. Se avanzaría en la disminución del enorme gasto en armas que serviría para solucionar tantas y tan graves necesidades sociales y científicas. Así mismo, estos países, 515 millones de personas, unidos, tendrán una mayor fortaleza para el diálogo social, cultural y económico con otras naciones.

La Carta de la ONU comienza *“Nosotros los pueblos…”* Porque los Estados que están en ella no solamente se representan a sí mismos sino a sus pueblos. ¿Cuál sería la respuesta de los ciudadanos del mundo si la ONU les consultara, en un plebiscito, si deben establecerse mecanismos para implantar progresivamente un desarme?

*“La utopías son el comienzo de la realidad”*. Siempre las iniciativas nuevas están al comienzo en minoría… porque son nuevas. Parecen una utopía, y sin embargo, luego se concretan. Hace 64 años, el francés y el alemán que combatían en las trincheras uno contra otro, habrían considerado una utopía imaginar que sus nietos tendrían doble ciudadanía: la del país donde nació y la ciudadanía de la Unión Europea; pasaportes comunes y que vivirían y trabajarían en una Europa sin fronteras, con moneda común, parlamento europeo… El proceso de 64 años de progresiva unidad se constituye en el mayor período de su historia sin guerras.

La existencia de la ONU representa el comienzo para tener en el futuro un solo Gobierno Mundial. El futuro de la humanidad será de cooperación, en paz y sin fronteras. La Unión Europea, integrada por 27 naciones, es un importante comienzo. Los latinoamericanos debemos imitarlos.

El ser humano ha creado lo existente, el ser humano puede y debe cambiarlo. Así como la humanidad fue capaz de crear este extraordinario mundo científico, de avances y descubrimientos, también con nuestros ideales, con ética, inteligencia y sentimientos debemos ser capaces de unir a los seres humanos.