El ejército brasilero prohibe Pokemon Go en sus unidades

Por Aloísio Morais/Jornalistas Livres / Traducción de Pressenza.

El Jefe del 1º Depósito de suministros del Cuartel de Triagem, cree que la aplicación es un “atentado a la seguridad”.

Por razones de seguridad, el Ejército está prohibiendo el Pokemon Go en sus organizaciones militares, confirmando las informaciones de que el juego espía por medio de fotos los lugares donde se instala. Según especialistas, la aplicación funciona como una verdadera máquina de recolección de datos al almacenar informaciones “exactas y detalladas” sobre cada movimiento del usuario.

El último día 5, por ejemplo, el Jefe del 1º Depósito de suministros del Cuartel de Triagem, Zona Norte de Río de Janeiro, teniente coronel Allan Ares Pedrosa Pinto, bajó una orden sobre “aplicaciones para smartphone”, prohibiendo “terminantemente” a cualquier individuo utilizar su smartphone para juegos de entretenimiento en el interior de la organización militar. “La guarnición de servicio debe estar permanentemente atenta en función de los riesgos resultantes del empleo de estas aplicativos en el interior del 1º DSup (depósito de suministros)”.

“Debe atenderse especialmente a un juego recientemente lanzado con el nombre de Pokemon Go”, observó. “Para jugar Pokemon Go es necesario permitir a la aplicación usar cámara, GPS, micrófono y hasta dispositivos USB conectados al aparato. Al dar la autorización el celular encuentra 3 pokemons de inmediato. Al momento la aplicación saca una foto del lugar, incluyendo las coordenadas y ángulo del smartphone, registrando el ambiente donde se encuentra el usuario. De ese modo puntos sensibles de la organización militar (OM) serán revelados en un evidente atentado a la seguridad”, terminó el militar.

Escándalo

El Pokemon Go fue creado por el norteamericano John Hanke, fundador de la empresa Keyhole Inc., un proyecto de mapeo de superficies comprado por Google y usado para hacer el Google Maps/Earth y Street View. Hanke es el responsable del equipo que dirigió el mayor escándalo de privacidad en Internet, cuando vehículos de Google, en el recorrido realizado para fotografiar calles para el Street View de los mapas online de la empresa, copiaron secretamente el tráfico de Internet de redes domésticas reuniendo claves de acceso, mensajes de correo, historias clínicas e informaciones financieras además de archivos de audio y video.

Keyhole fue patrocinada por la empresa In-Q-Tel, fundada por la CIA en 1999 tal como puede comprobarse en la página web de la empresa. Así, indirectamente,  la CIA podía tener acceso a todos los mapas pero no entrar en las casas. Entonces surgió el Pokemon Go que para jugar exige autorizar a la aplicación el uso de cámara, GPS, micrófono y hasta los dispositivos USB conectados al smartphone. Al dar la autorización, el celular encuentra de inmediato 3 pokemons cercanos, y al buscarlos dentro de la casa permite que la aplicación haga una foto de la sala, por ejemplo, incluyendo las coordenadas y el ángulo del celular del usuario. De ese modo, se registran fotos del lugar donde el dueño del celular vive, dándole acceso al programa.

Foto Eduardo Woo

Foto Eduardo Woo

Generalmente nadie lee los Términos de aceptación, (las condiciones establecidas) para usar el juego, pero ahí está bien claro: “Nosotros cooperamos con agencias del gobierno y compañías privadas. Podemos revelar cualquier información sobre usted o sus hijos…”. Y el párrafo 6 no deja dudas sobre el espionaje: “Nuestro programa no permite la opción ‘Do not track’ (no me espíe)” de su  navegador. Por lo tanto, queda abierto un campo fértil para cualquier paranoia.

Alerta

No es de extrañar que Marit Hansen, Comisionada para la protección de datos del estado alemán de Schleswig-Holstein, lanzara un alerta sobre el Pokemon Go. En entrevista al diario alemán Handelsblatt publicada el último día 5, afirmó que el juego almacena datos “exactos y detallados” de cada movimiento de los usuarios por las calles. “Es una máquina gigante de recolección de datos”, afirmó observando que la aplicación de realidad aumentada, además de espiar, también puede condicionar el comportamiento del consumidor.

La Niantic, empresa de California que ayudó a desarrollar el juego, puso a disposición una herramienta de marketing para “orientar deliberadamente” a los usuarios del juego a los llamados “Pokestops” en establecimientos comerciales. “El Pokemon Go es el punto de partida para una nueva era de control total”, afirmó el editor adjunto del Handeslblatt, Thomas Tuma. “Los monstruitos son los caballos de Troya con los cuales la industria de Internet se abre camino a nuestras cabezas y nuestras billeteras”, agregó.

Por esas y otras razones el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo, determinó que el departamento correccional prohibiera que los cerca de 3000 delincuentes sexuales del estado usen el Pokemon Go. La web de Niantic alerta que los usuarios de Pokemon Go no pueden tener menos de 13 años para jugar.

En fin, todo cuidado es poco con el tal “Pokemon Go”.

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